
Abanto
22.02.08
Abanto
puede presumir de contar con el yacimiento a cielo abierto más grande
de Vizcaya, la corta de la mina Concha II, que también alberga en su
interior el punto de mayor profundidad de la provincia. Sin embargo su
valor paisajístico podría no ser suficiente para evitar que se use
como una inmensa escombrera. Ese es el temor de entidades como el Museo
de la Minería o el de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial,
que urgen a la protección del enclave ante la amenaza de que un nuevo
parque empresarial se valga del enclave para arrojar allí su tierra
sobrante.


La Sepi planea arrojar sobre el
yacimiento dos millones de metros cúbicos de tierra procedentes de la
obra de un polígono cercano
SERGIO LLAMAS
El Museo minero prevé crecer sobre el
yacimiento. / PEDRO URRESTI
Abanto
puede presumir de contar con el yacimiento a cielo abierto más grande
de Vizcaya, la corta de la mina Concha II, que también alberga en su
interior el punto más profundo de la provincia. Sin embargo, su valor
paisajístico podría resultar insuficiente para evitar que se acabe
usando como una inmensa escombrera. Ése es el temor de entidades como
el Museo Minero del País Vasco y la Asociación vasca de patrimonio
industrial, que urgen al Gobierno vasco a que agilice la protección del
enclave ante la amenaza de que acabe albergando las tierras procedentes
de las obras del parque empresarial que se construye en las
inmediaciones.
Un peligro ante el que también ha reaccionado el Ayuntamiento de Abanto.
«Nosotros ya hemos recibido la petición por parte de la Sepi (Sociedad
Estatal de Participaciones Industriales) de un permiso para rellenar una
parte muy importante del yacimiento con dos millones de metros cúbicos»,
aseguró el alcalde, Manu Tejada, quien anunció que pondrá «todas las
trabas legales posibles» al proceso. «La mina Concha II es patrimonio
no sólo del municipio sino de toda la comarca», agregó.
De hecho, el Ejecutivo autónomo ya ha iniciado los trámites para
convertir el enclave en bien de interés cultural. «La pasada semana técnicos
del Gobierno vasco visitaron la zona», señaló Tejada, quien hizo un
llamamiento a la Sepi «para que considere el valor» del entorno. «No
hay que olvidar que en el siglo pasado el pueblo de Gallarta se asentaba
sobre esa misma mina», apuntó el primer edil.
La importancia de la corta de la mina Concha para Abanto ha quedado
fuera de toda duda. De hecho, la zona acoge cada año encuentros
festivos como la Burdin Jaia que acrecientan el valor turístico de la
localidad.
Bien cultural
Además, su impresionante paisaje centrará las futuras obras de
ampliación del museo de la minería ubicado a los pies del yacimiento.
«El nuevo edificio contará con varios miradores sobre la
excavación», recordó la subdirectora del centro, Oihane Herrera.
La iniciativa de proteger la mina está secundada por varios colectivos.
Entre ellos destaca la Asociación vasca del patrimonio industrial, que
ha solicitado la inclusión del yacimiento en el Inventario general de
patrimonio cultural vasco como bien cultural calificado. «Tras cien
años de historia de explotación minera, en las tres últimas décadas
han desaparecido la mayoría de sus vestigios», lamentaron desde la
agrupación.


El ayuntamiento de Abanto tratará de impedir que la SEPI, sociedad
industrial dependiente del gobierno central, rellene la mina grande.
Al parecer, pretende cubrirla con 2 millones de
metros cúbicos de tierra procedentes de un polígono en construcción.
Esta mina es de gran valor histórico parael municipio, pues es donde se
asentaba antaño; acoge, además, cada año la celebración de la Burdin
Jaia.


La Fundación
Museo de la Minería del País Vasco ha solicitado nuevamente al
Gobierno Vasco la declaración de Bien Cultural Calificado, de la Mina
de Agruminsa (mina de Concha II).
La Fundación Museo de la Minería del País
Vasco ha solicitado nuevamente al Gobierno Vasco, al amparo de lo
dispuesto en el Artículo 11 de la Ley 7/1990 de Patrimonio Cultural
Vasco, la declaración de Bien Cultural Calificado, de la Mina de
Agruminsa (mina de Concha II) en Gallarta (Abanto-Zierbena). El objetivo
de esta petición es conseguir finalmente un estatus de protección
legal para esta mina, que constituye el mejor y más notable ejemplo de
la historia de la minería del hierro en el País Vasco. Hay que
resaltar que la primera petición se realizó hace ya cinco años y tras
cinco años de espera infructuosa, en la que no se ha protegido bajo
figura de protección cultural alguna este bien de interés cultural, ha
llegado el momento de que el Gobierno Vasco se implique de verdad en la
protección del patrimonio del hierro de Bizkaia.
La
mina de Gallarta es ya un símbolo del patrimonio minero para el
conjunto de la sociedad vasca y recibe anualmente miles de visitas de
personas interesadas en conocer y conservar este patrimonio. Hay que
recordar que en el lugar donde se ubica la explotación que se quiere
proteger, se encontró en su día el pueblo de Gallarta, destruido
precisamente por la actividad minera que le dio origen y corazón de la
zona minera. Por ello, esta mina es considerada como un lugar clave para
el recuerdo de los miles de mineros que trabajaron y en numerosas
ocasiones, se dejaron incluso la vida, explotando el mineral que permitió
el desarrollo económico del País Vasco.
Por
otra parte es imprescindible la declaración del Bien de Interés
Cultural, con las consecuencias que conlleva, para conservación de la
mina de Bodovalle y para el desarrollo del proyecto de Parque Cultural
de la Minería del País Vasco, para el que varias administraciones,
entre las que se encuentra el propio Gobierno Vasco, la Diputación
Foral de Bizkaia o el Ministerio de Cultura han aportado notables
recursos económicos, y que permitirá la puesta en valor de este
patrimonio cultural de todos los vascos. Así, la corta es el eje
vertebrador de este nuevo uso para el patrimonio minero del País Vasco,
siendo la huella que nos ha dejado la actividad minera de esta cuenca, y
totalmente necesaria para comprender el proceso de industrialización de
todo el País Vasco que pretendemos transmitir de generación en
generación.
La
Fundación Museo de la Minería muestra además su apoyo a las
declaraciones del Alcalde de Abanto y Ciervana, Manu Tejada, quien se ha
mostrado en numerosas ocasiones favorable a proteger esta mina por el
especial significado y valor que tiene para el conjunto de los Vizcaínos.
Así pues la Fundación espera una pronta actuación del Gobierno Vasco,
que no puede hacer oídos sordos a lo que es ya una masiva petición
popular que cuenta además con el respaldo de numerosas instituciones y
entidades públicas y privadas.
Hace cinco años se realizó una primera petición para dar
protección legal a este bien cultural, pero Lakua no respondió, a
pesar de que es un lugar clave en la historia de la minería vasca.

GARA | BILBO. La Fundación Museo de la Minería de Euskal Herria ha
solicitado nuevamente al Gobierno de Lakua, al amparo de lo dispuesto en
el Artículo 11 de la Ley 7/1990 de Patrimonio Cultural Vasco, la
declaración de Bien Cultural Calificado, de la Mina de Agruminsa (mina
de Concha II) en Gallarta (Abanto). El objetivo de esta petición es
conseguir finalmente un estatus de protección legal para esta mina, que
constituye el mejor y más notable ejemplo de la historia de la minería
del hierro en Euskal Herria.
La primera petición se realizó hace ya cinco años, pero en este
tiempo no se ha tomado ninguna medida para que el enclave pase a ser
considerado "de interés cultural". "Ha llegado el
momento de que el Gobierno Vasco se implique de verdad en la protección
del patrimonio del hierro de Bizkaia -señala la Fundación Museo de la
Minería, en una nota enviada a los medios de comunicación-. La mina de
Gallarta es ya un símbolo del patrimonio minero para el conjunto de la
sociedad vasca y recibe anualmente miles de visitas de personas
interesadas en conocer y conservar este patrimonio". En el lugar
donde se ubica la explotación que se quiere proteger, se encontró en
su día el pueblo de Gallarta, destruido precisamente por la actividad
minera que le dio origen. Por ello, "esta mina está considerada
como un lugar clave para el recuerdo de los miles de mineros que
trabajaron y se dejaron incluso la vida explotando el mineral que
permitió el desarrollo económico del País Vasco".
Patrimonio cultural
El Museo de la Minería considera "imprescindible" la
declaración de Bien de Interés Cultural, con las consecuencias que
conlleva, para la conservación de la mina y para el desarrollo del
proyecto de Parque Cultural de la Minería de Euskal Herria. Varias
administraciones, entre las que se encuentran el propio Gobierno de
Lakua, la Diputación Foral de Bizkaia o el Ministerio de Cultura, han
aportado notables recursos económicos para este proyecto que
"permitirá la puesta en valor de este patrimonio cultural de todos
los vascos".
La Fundación Museo de la Minería considera que la corta es el
"eje vertebrador de este nuevo uso para el patrimonio minero del
País Vasco, siendo la huella que nos ha dejado la actividad minera de
esta cuenca, y totalmente necesaria para comprender el proceso de
industrialización de todo el país que pretendemos transmitir de
generación en generación". La Fundación declara, además, su
apoyo a las manifestaciones del alcalde de Abanto, Manu Tejada, quien se
ha mostrado en numerosas ocasiones favorable a proteger esta mina
"por el especial significado y valor que tiene para el conjunto de
los vizcainos". En su nota, esta asociación espera "una
pronta actuación del Gobierno Vasco, que no puede hacer oídos sordos a
lo que es ya una masiva petición popular que cuenta además con el
respaldo de numerosas instituciones y entidades públicas y
privadas".
En este lugar que se quiere proteger se encuentra el punto a menor
altitud de toda Euskal Herria (a cielo abierto), a 20 metros bajo el
nivel del mar. La actividad minera en Bizkaia ha dejado un rico legado
en forma de restos industriales distribuidos por distintos puntos de
toda Meatzaldea, que el Museo de la Minería está recuperando y
conservando para difundir la historia minera.
OBTIENE UN
NUEVO RESPALDO DE UN organismo INTERNACIONAL QUE la califica COMO "símbolo".
Diego Artola
ABANTO. La propuesta para convertir la corta de la mina Concha II de
Abanto en un espacio declarado como bien cultural ha obtenido un nuevo
respaldo con la adscripción del Comité Internacional para la
Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH), organismo que agrupa a
asociaciones de 40 países. De hecho, hace suyos los argumentos del
Museo Minero y destaca la antigua explotación como "el mayor y
mejor ejemplo conservado de la epopeya minera en Euskadi".
Tras el respaldo de esta institución, la campaña del museo obtiene
el segundo reconocimiento en el espacio de dos meses tras el aval de la
Asociación Vasca de Patrimonio Industrial. Ambos organismos, dedicados
a la preservación de antiguos entornos industriales, coinciden en
reconocer la corta de la mina así como sus cámaras y galerías como
"un símbolo del patrimonio minero". "Recibe anualmente
miles de visitas de personas interesadas en conocerlo", señaló
ayer la TICCIH en un comunicado.
El museo quiere aprovechar este impulso para lograr el aval del
Departamento de Cultura del Gobierno vasco 5 años después de que ésta
institución declinara aprobar la declaración. La pinacoteca considera
"una necesidad imperiosa" lograr algún grado de protección
de la mina tras el cese de la actividad de la empresa Agruminsa en junio
de 1993. "Su desaparición significaría una pérdida
irreparable", señalan.
El organismo respalda así el proyecto del Parque
Cultural de la Minería promovido por la Fundación del Museo.
Idoia Alonso
ABANTO.
El Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial
(TICCIH) acaba de respaldar la solicitud realizada por la Fundación de
la Minería del País Vasco para declarar la corta de la mina Concha II
Bodovalle (Abanto) como Bien Cultural Calificado. En concreto este
organismo, creado Reino Unido en 1972 y con presencia en más de sesenta
países, ha remitido a la fundación del museo un informe que declara
esta histórica mina como "el mayor y mejor conservado ejemplo de
la epopeya minera del País Vasco".
Del mismo modo considera que la desaparición de esta explotación
constituiría "una pérdida irremplazable para las generaciones
actuales y futuras", ya que la Concha II se trata de "el
último, mejor y más representativo" testimonio de la minería del
hierro. El castillete y una parte de las cámaras y galerías
subterráneas reciben el mismo tratamiento que la propia corta, uno de
los ejes que vertebrarán la ampliación del Museo de la Minería del
País Vasco, cuyas obras comenzarán este mismo jueves.
La intervención del comité, asesor de Icomos y Unesco, responde a
la campaña emprendida por la fundación del museo en defensa del
proyecto del Parque Cultural de la Minería del País Vasco. Además de
ensalzar el patrimonio cultural e industrial del entorno de la mina, los
miembros de la fundación pretenden frenar el relleno de la corta de
Bodovalle mediante escombros, al igual que sucediera hace unos años con
otra mina de Sevilla. Como agravante, en aquel caso los responsables de
la obra emplearon como material de relleno piedras del anfiteatro romano
de Santiponce, uno de los mayores anfiteatros de Europa.
El caso de Bodovalle no es tan alarmante, pero sí ha movido a los
miembros de la fundación a su defensa a nivel local e internacional.
Nizhhy, autor del informe del TICCIH, defiende la conservación de la
Concha II. Este experto del patrimonio mundial aporta tres argumentos
definitivos para la preservación de la mina. En primer lugar señala
que el "relleno de la corta es una forma de desvirtuar
irreversiblemente una de las claves del patrimonio minero". Señala
de ella que es "eje vertebrador del nuevo uso minero del País
Vasco".
También concluye que el patrimonio material -herramientas, archivos
empresariales, fondo bibliográfico, fotográfico…- conforma una
colección "única y sin comparación con las del resto de España
y es magnífica para contener la historia completa de la minería
vasca". Así se desprende del Informe de la Corta Bodovalle como
elemento del patrimonio cultural de Bizkaia publicado por Iñaki
Izarzuaga a raíz del respaldo al proyecto del TICCIH. En él, Izarzuaga
considera que el relleno de la corta sería un sinónimo de
"cebarse y borrar para siempre el factor paisajístico del
patrimonio minero vasco".
Por todo ello desde la fundación se espera una pronta actuación del
Gobierno vasco, que hasta la fecha no se ha pronunciado. Por su parte,
desde la Asociación Vasca de Patrimonio Industria consideran que Lakua
no puede hacer "oídos sordos a lo que es ya una masiva petición
popular que cuenta además con el respaldo de numerosas instituciones y
entidades públicas y privadas que aumenta día a día".
La corta será protagonista de la ampliación del museo minero. Se
trata de un gran corte geológico, con una dimensiones de 700 metros de
largo por 350 metros de ancho y 150 de profundidad. Es el vestigio más
reciente de las explotaciones a cielo abierto que la moderna
explotación minera introdujo en Bizkaia desde la segunda mitad del
siglo XIX. Pese a ello, también es una gran desconocida para la
población de Bizkaia. Sin duda, las actividades mineras que acotaron
este lugar hasta 1983 y el uso hasta 1993 como zona de ataque de la
galería subterránea ha impedido el acercamiento de la gentes.
Primera piedra del nuevo museo
Este jueves comienzan las obras de ampliación del Museo de la
Minería del País Vasco, con un nuevo edificio acristalado que
permitirá disfrutar del espectacular paisaje que ofrece la corta de la
'Concha II'. Este privilegiado balcón panorámico que permitirá
disfrutar de las colosales dimensiones de esta explotación al aire
libre será, sin duda, el principal atractivo de un proyecto
museográfico que costará más de tres millones de euros. Aunque
remolonas, las principales instituciones vascas y estatales se han
implicado ya en la financiación de este proyecto tan necesario para la
adecuada exposición de una importante colección. El Gobierno vasco ya
ha suscrito un convenio en el museo para aportar fondos al proyecto, al
que el Gobierno central acaba de conceder un millón de euros y la
Diputación otro millón más. Las nuevas instalaciones dispondrán de
cinco espacios diferenciados: el vestíbulo, las salas audiovisual,
didáctica, exposición permanente y exposiciones temporales. La
colección está compuesta por 115 piezas de índole muy variada, desde
un bloque de piedra con un muestrario de barrenas hasta una excavadora
de los 50. >I.A.
09.04.08 - S. LLAMAS
Los dos millones de metros cúbicos de tierra que la Sepi (Sociedad
Estatal de Participaciones Industriales) planea arrojar sobre la
emblemática mina Concha II, en Abanto, ya han comenzado a pesar sobre
el terreno político, y más concretamente en las Juntas Generales.
Allí, el apoderado del Partido Popular, Arturo Aldecoa, se ha opuesto
al relleno del yacimiento y ha solicitado a la Diputación "que
tome cartas en el asunto".
Además, el representante popular alentará a la institución foral
para que apoye la declaración de la mina como bien de interés
cultural. Se trata de una propuesta impulsada por el Museo de la
Minería del País Vasco, con sede a los pies de la galería, y cuya
ampliación comenzó la pasada semana con vistas hacia la excavación.
"Sería absurdo que pretendamos potenciar el museo minero y el
turismo cultural etnográfico hacia Gallarta mientras destruimos de
manera irreversible el área que mayor interés tiene para cualquier
visitante", protestó el juntero.
Aldecoa no es el primero que se opone públicamente al relleno de la
mina. El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco,
Javier Madrazo, se pronunció en el mismo sentido durante la colocación
de la primera piedra del nuevo edificio del museo. Entonces, el líder
de EB ya señaló la contradicción que suponía que la administración
central financiase parte de la ampliación del centro apoyando, al mismo
tiempo, el relleno de la corta. "Perder este espacio significaría
perder un importante testigo de nuestro pasado", recordó.
Reforzar la seguridad
También los vecinos han iniciado su lucha para impedir el vertido de
escombros, como la asociación de usuarios de los montes de Triano. Su
portavoz, José Antonio Quintana, propone una medida alternativa que, a
su juicio, beneficiará a todas las partes. "Se debería estudiar
el uso de esas tierras para sellar las cámaras que existen bajo el
municipio de Abanto y así poner en seguridad la mina", explica.
Una solución que, de paso, podría acabar con el riesgo de hundimiento
que soportan algunas zonas de la localidad.
El
Ayuntamiento de Abanto paralizará la licencia de obra hasta que Medio
Ambiente apruebe el plan.
Idoia Alonso
ABANTO. La SEPI descarta el relleno completo de la corta de la mina Concha
II (Abanto) pero asegura que el proyecto "sigue siendo
necesario para la consolidación de la explotación" y para evitar
que se produzca su inundación debido a las constantes filtraciones de
agua. La SEPI respondía así, por primera vez, a las distintas voces
que se han alzado los últimos meses en contra del relleno de la corta
sobre la que se construirá la ampliación del Museo Minero del Gobierno
vasco, un legado patrimonial que la Fundación del museo pretende que
sea declarado Bien Cultural.
Fuentes de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales,
dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, descartaron que el
relleno se vaya a producir con dos millones de metros cúbicos de
escombros y tierras, y afirmaron que se realizará con "materiales
inertes de la propia mina". Si bien, despejan alguna de las dudas
surgidas respecto al proyecto de recuperación de la corta, la SEPI no
renuncia al plan, que cuenta ya con la autorización de la dirección de
Administración de Industria, Energía y Minas del Gobierno vasco, al
menos hasta que el Departamento de Medio Ambiente se pronuncie. En
concreto, el proyecto contempla el relleno parcial de la corta hasta la
bocamina de Concha II y la creación de una piscina natural con
el agua de la propia explotación.
Por de pronto, la SEPI ya ha solicitado al Ayuntamiento la licencia
de obras, un permiso que permanecerá paralizado hasta que Lakua emita
su informe. La licencia seguirá en ese estado en el Ayuntamiento
"en tanto en cuanto Medio Ambiente no conceda su visto bueno".
Así lo aseguró ayer el alcalde de Abanto, Manu Tejada, quien como
patrono de la Fundación del Museo de la Minería se ha opuesto desde el
principio a los planes de la SEPI. Y es que, según afirmó Tejada, el
relleno "desvirtuaría el entorno de la mina, destruiría el rico
patrimonio industrial que encierra la zona y cerraría definitivamente
la posibilidad de realizar vistas guiadas al interior de Concha II".
Tejada manifestó, no obstante, que en el caso de que el dictamen de
Medio Ambiente autorice la operación, "el Ayuntamiento sólo puede
respetar la ley".
El último en sumarse a la petición de conservar la corta de Concha
II ha sido el PP de Bizkaia. El apoderado en Juntas Generales,
Arturo Ignacio Aldecoa, afirmó ayer que su formación va a solicitar
"que la Diputación tome cartas en el asunto ya que lleva años
apoyando económicamente el Museo de la Minería del País Vasco".
Define la situación
por la que atraviesa como crítica debido a la amenaza de relleno de la
corta.
I.A.
ABANTO. El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos del País Vasco,
Navarra, La Rioja y Soria solicitó el 1 de febrero al departamento de
Cultura de Gobierno vasco que se declare Bien Cultural Calificado la
mina Concha II, siendo la última adhesión lograda por la
Fundación del Museo de la Minería del País Vasco para proteger la
mina.
Según se desprende del escrito que el colegio oficial ha remitido a
la subdirectora del museo, la solicitud se apoya no sólo en la
singularidad de los bienes afectados -las dimensiones de la corta de 700
m. de largo, 350 m. de ancho y 150 m. de profundidad son, junto con las
de Riotinto, las mayores de la península- sino también en su valor
histórico y cultural ya que constituye el "único conjunto
representativo de una actividad que dio a conocer Euskadi en el mundo y
fue la base de nuestro desarrollo industrial".
Así mismo, señalan que conviene tener presente la tendencia actual
de las administraciones a conservar el patrimonio cultural y ponerlo en
valor potenciando así la industria del ocio y la cultural.
En este sentido nombran a Gran Bretaña, Alemania y Suecia (Captain's
Pit en Kiruna), así como iniciativas de algunas provincias del Estado
español como es el caso de las minas de Almadén en Ciudad Real, el
Soplao en Cantabria, las minas de Río Tinto en Huelva y el Museo de la
Minería y la Industria en Asturias.
El colegio definió la situación de la Concha II como
"crítica" ya que, tras unos años en que las instalaciones se
han mantenido inactivas y visitables -la actividad a cielo abierto cesó
en 1986 y en las galerías en 1993- "se está activando un proyecto
de rellenar el fondo de la corta con residuos industriales y urbanos lo
que se contrapone con la actividad generatriz del Museo de la Minería
del País Vasco", cuyo futuro puede deteriorarse por unos
"discutibles beneficios económicos y especulativos a corto
plazo".
Los responsables de la fundación han recibido con agrado este nuevo
apoyo ya que, según manifestaron, "la mina de Gallarta es ya un
símbolo del patrimonio minero para el conjunto de la sociedad vasca y
recibe anualmente miles de visitas de personas interesadas en conocer y
conservar este patrimonio". Y es que, según aclararon, "es un
lugar clave para el recuerdo".
10.04.08
La
propuesta de declarar la corta de la mina Concha II como bien de
interés calificado continúa acumulando apoyos. En esta ocasión la
petición procede del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos del País
Vasco, Navarra, La Rioja y Soria. La medida podría servir para proteger
el yacimiento de la amenaza de un vertido de dos millones de metros
cúbicos de tierra.
13.04.08 - MIGUEL GONZÁLEZ SAN MARTÍN
Los esforzados promotores del Museo de la Minería no descansan, a
pesar de que muchos de ellos están jubilados. Ahora mismo, defienden la
permanencia del cráter escalonado de la mina Concha II. El paisaje de
la zona minera es el resultado de la acción de los hombres, aunque
parezca un paisaje lunar. Hay verdes colinas que son apilamientos de
rojo mineral desechado, donde ha crecido la hierba. En cambio, la mina
Concha, que tiene doscientos metros de profundidad, y cuya cota inferior
está veinte metros bajo el nivel del mar, el punto más profundo de
Vizcaya, es un hoyo que ocupa el lugar en el que antes hubo un pueblo
elevado. El Gallarta antiguo estaba sobre un ribazo, era 'una pequeña
Toledo', como decía el inolvidable pintor Pedro Muñoz Condado, cuyo
secreto para pintar las rocas era un tono particular del color violeta.
El Museo de la Minería fue creciendo de abajo arriba, gracias al
tesón de sus fundadores, que comenzaron recogiendo tornillos, tenazas,
barrenas, taladros Reconstruyeron vagonetas, viejas máquinas Y dieron
la lata en las instituciones. Ahora recaban apoyos otra vez, para evitar
que la Concha desaparezca por el expeditivo método de rellenarla con
millones de toneladas de tierras diversas. Se diría que los montes de
Triano y Matamoros no fueran a descansar nunca, perpetuamente removidos
con rastrillos manejados por ciegos gigantes.
Los pueblos, las ciudades, las civilizaciones se van superponiendo,
unos sobre otros, como palimpsestos, a veces aleatorios. Quedan algunos
cerros testigos, en ocasiones por puro azar, pero también porque eran
más pintorescos o estaban mejor construidos. La arqueología no
pretende conservar todo cuanto fue, sino los elementos necesarios para
explicar cada época, así como los verdaderamente singulares aun para
las miradas menos sensibles. No se pueden conservar todos los altos
hornos, todas las minas, los astilleros, crear una especie de
nostálgico Pasadoscope. Sería como almacenar cachivaches en un
trastero que pronto se volvería impracticable. Hay que elegir, como
hacemos con nuestros modestos pertrechos, pero yo no echaría una sola
carretillada de tierra sobre las hondas espirales de la mina Concha.
18.04.08 - S. LLAMAS
Una nueva plataforma ciudadana en Abanto pretende detener el relleno
de la mina Concha II con el peso de sus firmas. Y este domingo se
apostarán en varios puntos de la localidad minera con el fin de sumar
apoyos. "Estaremos en la Plaza Aritzalde de Las Carreras, en la de
Eusko Gudari y la nueva zona comercial de Gallarta y junto a la
parroquia de Sanfuentes, aunque también habrá hojas para firmar en los
bares y los locales de los partidos políticos", señaló una
portavoz del colectivo, Amelia Ortiz.
La recogida de adhesiones se prolongará durante las próximas
semanas, para después presentarlas ante las instituciones.
"Primero se llevarán a las administraciones locales y después a
los departamentos de Minas y Medio Ambiente del Gobierno vasco",
remarcó otro voluntario, Alberto Bargos. Todo para evitar que se
viertan los dos millones de metros cúbicos de residuos inertes
anunciados por la Sepi sobre el mayor yacimiento a cielo abierto de
Vizcaya.
"La industria está para sacar beneficio, pero no a costa de
todo", protestaron, al tiempo que hacían suyo el lema del escritor
y columnista de EL CORREO, Miguel González San Martín. "Como él
decimos, 'ni una carretilla en la Concha'".
23.04.08
- S.
LLAMAS
El secretismo que parece reinar en torno al relleno de la mina Concha
II de Abanto ha llenado de desconcierto a vecinos y políticos. En este
sentido, el portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, ha
pedido a la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, que informe
sobre un proyecto que, a su juicio, "está poniendo en entredicho
el desarrollo turístico de la zona y la garantía de elementos clave de
nuestro patrimonio cultural, etnológico e industrial".
Mientras, la petición de declarar al yacimiento bien de interés
cultural sigue sumando apoyos. El último de ellos procede del Colegio
Oficial de Geólogos del País Vasco, entidad que considera la mina de
Agruminsa en Gallarta como un "lugar de interés geológico
representativo", incluso de relevancia mundial.
04.05.08 - SERGIO LLAMAS
La mina Concha II de Abanto cada vez lo tiene más difícil para
librarse del vertido de dos millones de metros cúbicos de residuos
procedentes del cercano polígono Abra Industrial. Así lo parece, sobre
todo después de que el 18 de abril el departamento de Medio Ambiente
del Gobierno vasco desvelara que la autorización de estos trabajos no
es de su competencia. En cualquier caso y si fuera preciso, la
consejería llevaría a cabo un plan de excavaciones y catas selectivas
"a fin de asegurar que los materiales objeto del traslado son
exclusivamente inertes y, por tanto, residuos mineros".
La respuesta de Medio Ambiente no ha convencido a los responsables
del museo minero, empeñados en la protección del yacimiento, el mayor
a cielo abierto de Vizcaya. En su opinión, las administraciones
"se están lavando las manos". No en vano, hace meses que el
departamento de Industria y Minas del Gobierno vasco dio una
contestación similar a la petición del relleno porque, a su juicio, no
interfería con las labores de abandono y puesta en seguridad de la
explotación.
Por su parte, ANV de Abanto se ha pronunciado en contra del vertido y
ha recordado que la empresa Agruminsa, como propietaria de los derechos
de explotación de la mina, "tiene la obligación de tramitar la
anulación de la autorización". Algo poco probable que ocurra,
habida cuenta de su pertenencia a la Sepi (Sociedad Estatal de
Participaciones Industriales), de la que también depende la empresa
Abra Industrial, promotora del relleno.
Mientras, sociedades como el Colegio de Geólogos y la Asociación
Española para la Protección del Patrimonio Geológico y Minero han
solicitado la protección de la mina Concha II, así como su
declaración como bien de interés cultural.
El Museo de la Minería quiere evitar que se rellene de escombros
una explotación a cielo abierto en Gallarta.
KARIM ASRY - Bilbao - 04/05/2008
Toda la épica del pasado minero de Euskadi se encuentra concentrada
allí. Y lo cuenta alguien que vivió las duras jornadas en la mina a
cielo abierto Concha II de Gallarta, en la que cada uno de sus 700
mineros tenía que cumplir su cupo de extracción: 15 toneladas de
mineral de hierro todos los días. "Los mineros palmaban como
chinches entonces", recuerda Carmelo Uriarte, ex minero de esta
explotación vizcaína y uno de los fundadores del Museo de la Minería
del País Vasco, sito en dicho barrio del Ayuntamiento de Abanto y
Ciérvana. Su vida entera ha estado vinculada a la corta de Concha II,
cerrada en 1993 tras casi cuatro décadas de explotación.
"Aquí me salieron los dientes y aquí se me cayeron",
bromea mientras confía algunos de los secretos sobre lo que se expone
en el museo: "En ese carrito de allí llevaban a Franco por las
galerías cuando venía de visita". Uriarte también atribuye el
origen de la palabra "alirón" a las explotaciones de hierro
en Euskadi, aunque la Real Academia Española establece que su
etimología es árabe. "Cuando los británicos analizaban los
minerales y veían que eran de hierro puro decían "¡It's all iron,
all iron!" ["¡Todo hierro!"], añade.
A sus 76 años, el museo es su joya más preciada. "Lo empecé
recogiendo clavos. Un día, mi mujer me dijo que o salían los hierros
de casa o salía yo, y tuvimos que buscar un local". Tiempo
después, consiguió junto al resto de voluntarios que mantienen el
museo rehabilitar el antiguo matadero local. Se puede ver de todo:
maquinaria pesada de la época dorada de la minería, las camillas de
tela sobre las que fallecieron muchos trabajadores o la partida de
defunción de un niño de nueve años que murió trabajando en la mina
atropellado por un vagón en 1882. Una sala está dedicada a Dolores
Uribarri, La Pasionaria (1895-1989), la histórica líder del PCE,
nacida en Gallarta.
Las primeras explotaciones de Concha II se realizaban en plena
Gallarta. Cuando se agotó el mineral en superficie, se siguió
excavando hasta desplazar el pueblo entero a las afueras. "Más del
90% de la minería vasca fue a cielo abierto" asegura Uriarte.
"Estábamos a merced de las inclemencias del tiempo. Si llovía, no
trabajabas y no cobrabas", rememora el ex minero. Al llegar las
nuevas tecnologías, se empezaron a cavar galerías bajo tierra hasta
alcanzar los 200 metros de profundidad por debajo del nivel del mar.
"En alguna de ellas cabría la mismísima Catedral de Burgos",
cuenta Uriarte orgulloso.
Su nueva lucha es lograr que la Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Economía, retire su
proyecto para rellenar la parte baja de la mina. "Nos viene bien
que la SEPI construya polígonos para crear empleo, pero rellenar la
corta de escombros es como romper un incunable", remacha Uiarte.
El consejero de Vivienda, Javier Madrazo, ya se pronunció contra el
proyecto de la SEPI a principios de abril, cuando se puso la primera
piedra de la futura ampliación del museo, alegando que "perder
este espacio sería perder un importante testigo del pasado". El PP
abogó también por no malgastar "el potencial turístico y
cultural de la zona". Fuentes de la sociedad estatal argumentaron
entonces que el proyecto es necesario para evitar que la mina termine
inundada. El Departamento de Medio Ambiente deberá emitir un informe de
impacto ambiental sobre el futuro de la última mina de hierro de
Euskadi.
Un testimonio del pasado minero
NATXO LANDETA
VASCONIA ha sido conocida desde antiguo por historiadores y cronistas
tanto por el carácter de sus gentes como por lo agreste de su paisaje.
Pero si hay algo que llamó su atención de modo particular, fue la
existencia de un fantástico monte "todo de hierro".
Evidentemente la cita hace referencia a los yacimientos de mineral
engendrados en la zona de los Montes de Triano y Galdames.
El país del roble y el hierro, como me suele gustar a mí llamar a
nuestro vasco solar, es una realidad ambivalente. Roble nos sugiere a
todos instituciones milenarias garantes de las libertades del pueblo, de
sus usos costumbres y tradiciones, relaciones sociales y familiares. Una
especie de evocación a esa arcadia feliz que queremos ver reflejada en
nuestro mundo rural y ancestral.
Sí, todo esto forma parte de nuestra memoria colectiva. Pero, y
¿qué decir sobre el hierro que también forma parte esencial de
nuestra personalidad? Desde las primeras industrias rudimentarias de las
"haizeolak" (ferrerías de monte), pasando por las ferrerías
que jalonaban nuestras cuencas fluviales y sobre todo, con el desarrollo
del capitalismo a partir del siglo XIX, la minería en Euskal Herria
acabó por protagonizar la etapa más determinante de nuestra historia.
Como testigo de excepción de este período pasó por estas tierras
V. Blasco Ibáñez dejándonos el legado de una novela imprescindible:
El Intruso. "El paisaje aparecía trastornado por la mano del
hombre. El minero violaba la Naturaleza volcándola, desordenando sus
ropajes. Las cumbres habían sido echadas abajo por la piqueta y el
barreno; las hondonadas rellenas de escoria roja, estaban convertidas en
mesetas… algunas montañas despojadas de su envoltura roja que era su
carne, mostraban el corazón calcáreo, la triste osamenta. Los prados
de otras épocas, la tierra vegetal, con sus maizales y robledales, todo
había desaparecido, como si soplara sobre aquel país un viento de
fuego. Sólo quedaba el pedrusco férreo, el terrón rojo, la tierra
codiciada por el hombre". En su máxima expresión y dramatismo,
esta codicia llevó incluso a arrancar el mineral que se encontraba
justo bajo el subsuelo de Gallarta, el pueblo insignia de la minería
vasca. El ritmo frenético de la extracción llegó a hacer desaparecer
el pueblo antiguo y el traslado forzoso de sus habitantes.
Gallartina por cierto, Dolores Ibarruri "Pasionaria" en
otro libro imprescindible El Único Camino relata desde su experiencia
vital los procesos sociales que sucedían en la cuenca minera:
"Aquí como en todas partes, el camino del desarrollo del
capitalismo avanzaba destruyendo sin ninguna consideración todo lo que
para los pueblos es entrañable y sagrado… se puso fin a la
explotación individual de los yacimientos a los que todos los naturales
del país tenían derecho y acceso… Se establecieron condiciones y
leyes que reglamentaban en beneficio de unos pocos el arranque del
mineral… Alrededor del caserío aldeano surgía la barriada obrera,
mísera, abarraconada, despersonalizada". Este proceso generó las
inmensas fortunas que activaron el desarrollo económico del País Vasco
y España y dio vida a las clases sociales que desde entonces miden sus
fuerzas: El proletariado organizado en el movimiento obrero y la
burguesía atrincherada desde Neguri.
La huella física de toda esta historia se presenta ante nosotros en
forma de un inmenso cráter que constituye la mina Concha II, la última
en cerrar, uno de los vestigios más importantes de la minería en
Europa. Un conjunto de galerías y cámaras de más de 60 kilómetros de
longitud y la cota más baja de todo el País Vasco con 120 metros bajo
el nivel del mar, han convertido a "la Corta" en el lugar
idóneo para crear un gran espacio cultural sobre la minería. Un grupo
de personas del pueblo vinculadas al mundo de la mina consiguió
convertir al antiguo matadero en un museo, llenándolo de los vestigios
que llevan rescatando del entorno durante años. Es de justicia
reconocer en estas líneas la labor abnegada y altruista, no siempre
debidamente respaldada desde las instituciones, de estas gentes por su
empeño en mostrarnos las claves de nuestra historia más reciente como
forma de interpretar los tiempos actuales.
Pasado y presente se funden en este escenario singular de "La
Corta". La apuesta por habilitar en la mina Concha II una enorme
escombrera esconde no sólo la pretensión de continuar con el expolio
de nuestro paisaje con fines lucrativos sino la de borrar y enterrar una
mirada a la memoria histórica. "La Corta" debe ser respetada
por sus valores culturales, paisajísticos, históricos y humanos.
Representa el contexto adecuado para la futura y necesaria ampliación
del Museo Minero que ya está en marcha. Parece un despropósito el
proyecto de relleno de la mina auspiciado desde los poderes económicos
que a toda costa debemos impedir. Con el más absoluto oscurantismo y
desde posturas contradictorias, las diferentes administraciones no
sabemos a dónde nos quieren conducir. No se puede entender que los
poderes públicos puedan dar vía libre a sepultar uno de los pedazos
fundamentales de nuestra historia, a no ser que alguien esté dispuesto
a hacer desaparecer todo lo que fuimos y somos en este solar vasco.
* Plataforma en defensa de la última mina de hierro del País Vasco
El
Partido Nacionalista Vasco se muestra radicalmente en contra de esta
actuación por el valor histórico, patrimonial y cultural de la mina,
pues allí es donde se asentaba el antiguo pueblo de Gallarta. La
formación jeltzale va a recurrir el informe del departamento de medio
ambiente del Gobierno Vasco ,que daba el visto bueno al relleno El
alcalde ,Manu Tejada, solicita la implicación de todos los partidos políticos,
especialmente del socialista, partido que gobierna en Madrid, para que
el gobierno central abandone el proyecto.
Exige
a los socialistas vascos que pidan al gobierno de Rodríguez Zapatero la
retirada de la licencia.
Idoia
Alonso
abanto.
La supervivencia de la corta de la mina Concha II de Gallarta está
ahora en manos del PSE-EE y del gobierno de Rodríguez Zapatero. La
desinhibición por parte del departamento vasco de Medio Ambiente
respecto a la idoneidad del relleno de la mina da vía verde a la Sepi
para rellenar la corta, dejando el futuro de este testimonio vivo de la
historia de Euskadi en el tejado de Madrid. Por de pronto el PNV ya ha
anunciado que recurrirá el informe de Medio Ambiente. Asimismo ha
emplazado a los socialistas vascos a que pidan al Gobierno estatal la
retirada de la licencia del relleno.
Manu Tejada, alcalde de Abanto y patrono de la Fundación del Museo
Minero, afirmó que el PNV "está radicalmente en contra de este
relleno" por el valor histórico, patrimonial y cultural de esta
mina. Se suma así a las consideraciones del Comité Internacional para
la Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH) -órgano asesor de
la Unesco- que califica la mina Bodovalle como "el mayor y
mejor conservado ejemplo de la epopeya minera del País Vasco".
Desde el momento en que trascendió la noticia de que Abra Industrial
quería emplear residuos mineros procedentes de la excavación de la
antigua balsa de Concha II (Ortuella) y depositarlos, para su
restauración, en el interior de la corta, el Ayuntamiento trasladó
este rechazo al Museo de la Minería del País Vasco. Según Tejada, el
PNV hará "todo lo que esté en su mano" para que el relleno
no se lleve adelante. "En el patronato estamos como partido y yo
como alcalde, por lo que nuestra implicación es máxima", recordó.
Del mismo modo, solicitó "la implicación de todos los partidos
políticos para que tengan sensibilidad ante este asunto", y reclamó
"especialmente" la implicación del PSE, "partido que
gobierna en Madrid", para que "pida al Gobierno central que
abandone este proyecto". A juicio de Tejada el relleno de la mina
responde "única y exclusivamente" a criterios económicos.
Por este motivo afirmó que "pedimos la implicación política del
Gobierno de Madrid para que retire la licencia de relleno
solicitada." En opinión del político jeltzale, la paralización
de este proyecto es una cuestión de "voluntad política".
"No queremos que llegue el momento de valorar si damos o no la
licencia, como si fuera únicamente un problema técnico ya que no lo
es. El relleno de la Concha II es mucho más", señaló.
Este proyecto, vital para la Sepi, choca directamente con el sentir de
Abanto. No en vano, el entorno y las entrañas de la localidad tienen
una gran carga histórica para el municipio y la comarca de Meatzaldea,
que como su nombre indica se trata de la Zona Minera de Bizkaia.
Justo encima de la corta nació Gallarta, "aún en la memoria de
mucha gente. Precisamente, queremos que la mina sirva para recuperar la
memoria de aquella antigua explotación minera para que llegue a las
nuevas generaciones como la aportación de Abanto a Bizkaia", apuntó
Tejada. Por el momento se desconoce las intenciones de la Sepi, pero
hace apenas un mes defendía la necesidad del proyecto a fin de evitar
la inundación de la mina. La Sepi no renunciaba entonces al plan, que
cuenta ya con la autorización de la dirección de Industria, Energía y
Minas del Gobierno vasco, al menos hasta que el departamento de Medio
Ambiente se pronunciara. Y la respuesta del departamento que dirige
Esther Larrañaga es tan contundente como confusa. Si bien no pone
reparos al material de relleno, el informe de Medio Ambiente señala que
el proyecto "no es competencia de este órgano ambiental, siempre y
cuando no se viertan residuos de otros orígenes".
El regidor pide apoyo al PSE para frenar un proyecto que prevé el
vertido de dos millones de metros cúbicos sobre el yacimiento
SERGIO LLAMAS
En el relleno de la mina Concha II de Abanto no está todo dicho. Ni
siquiera después de que un informe el Departamento de Medio Ambiente
del Gobierno vasco diera carta blanca al vertido de dos millones de
metros cúbicos de tierra sobre el yacimiento por no ser una cuestión
de su "competencia". Así lo ha asegurado el alcalde de Abanto,
Manu Tejada, quien anunció ayer que recurrirá la decisión de la
consejería "porque entendemos que algo tendrá que decir sobre un
tema tan importante como éste".
Esta medida, sin embargo, no servirá sólo para buscar el apoyo de
Medio Ambiente. También pretende ganar tiempo. "Con este recurso
lo que haremos será alargar los plazos y permitir que se den
movimientos políticos", defendió el primer edil. De hecho, ya ha
solicitado el apoyo de la principal fuerza de oposición de la
localidad, el grupo socialista. "Solicitamos la implicación del
PSE para que pida al Gobierno central que abandone este proyecto que
responde única y exclusivamente a criterios económicos", apuntó.
Esta petición tuvo respuesta ayer mismo por parte del líder del PSE
en el municipio, Javier García Olazabal. "Estamos absolutamente en
contra del relleno de la corta y, en este sentido, apoyaremos totalmente
al equipo de gobierno", aclaró tras recordar su histórica
relación con el museo minero, que se fundó cuando los socialistas aún
dirigían la Corporación. De hecho, el propio concejal lleva meses de
conversaciones para evitar el vertido. "En unos días tendré una
reunión con la dirección provincial del partido y le transmitiré al
secretario general nuestro rechazo a nivel local sobre este vertido, que
sabemos que puede hacerse en otro sitio", advirtió.
Mantenimiento costoso
Pero si evitar el relleno de la mina lleva
meses de negociaciones, su declaración como bien de interés cultural
es cuestión de años. "Todo esto no pasaría si el Gobierno vasco
la hubiera reconocido cuando se lo pedimos hace ya cinco años",
recordó el edil socialista. Una solicitud a la que, en su opinión, el
Ejecutivo no ha accedido por miedo a tener que asumir los costes de su
mantenimiento. "Las bombas que evitan que se inunden las galerías
cuestan 400.000 euros anuales y prefieren no tener que pagarlos",
aseguró.
LA MINA
Capacidad: Se trata del mayor yacimiento a
cielo abierto de Vizcaya y cuenta con una capacidad de 5 millones de
metros cúbicos.
Subterráneo: 50 kilómetros de galerías recorren el subsuelo de la
mina, algunas a 200 metros bajo el nivel del mar.
Histórica: Gallarta se asentaba sobre la explotación hasta su
apertura en 1960.
Rentable: Más de 700 trabajadores extrajeron 50.000 toneladas
anuales de hierro hasta 1976.
Miércoles,
14 de mayo de 2008
La
fundación recuerda que ha sido la propia Dirección de Minas del
Gobierno Vasco, mediante su resolución de 22 de octubre de 2007, la que
ha dejado meridianamente claro que dicha actividad de vertedero o
relleno, no es una actividad minera, y ha decidido que no es competencia
de la Dirección de Minas su autorización y que el vertedero necesita
necesariamente de autorización de Medio Ambiente del Gobierno Vasco. La
fundación presentará el correspondiente recurso ante Medio Ambiente,
basándose ,precisamente, en el propio escrito de la Dirección de Minas
del Gobierno Vasco, que considera que no se trata de una restauración
minera y por otra parte, el Museo exige nuevamente a Medio Ambiente que
se le remita toda la información disponible del procedimiento, en el
que se personó en febrero sin haber obtenido todavía respuesta alguna.
Por otra parte, el museo de la Minería exige ,además, al Gobierno
Vasco la aplicación de la Ley General de Medio Ambiente del País Vasco
que hace obligatoria la elaboración de un estudio de impacto ambiental
en el caso de depósitos de estériles procedentes de la extracción y
tratamiento de minerales metálicos En consecuencia, el Museo de la
minería, al igual que el propio Ayuntamiento de Abanto y todos los
partidos políticos del municipio, considera que Medio ambiente tiene
mucho que decir en un asunto que tiene indudables afecciones ambientales
y ante las que obligatoriamente el Gobierno Vasco debe pronunciarse.