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Miren Azcarate Villar Kultura Sailburua Eusko Jaurlaritza. Gasteiz
SOLICITUD DE DECLARACIÓN COMO BIEN CULTURAL CALIFICADO DE LA MINA DE AGRUMINSA EN GALLARTA(Abanto Zierbena, BIZKAIA).Es un hecho conocido e innegable que nunca habría sido posible la industrialización de Bizkaia, tal y como ocurrió, sin considerar los beneficios económicos generados por la explotación del mineral de hierro de la Zona Minera vizcaína. Sin embargo, en muy pocas ocasiones se dice que tampoco es posible explicar el mismo ser del pueblo vasco, sin reconocer que pocas sociedades han estado tan ligadas como la sociedad vasca a la explotación del hierro. Hay que tener en cuenta que la explotación del hierro en Bizkaia y Gipuzkoa es, sin duda alguna, anterior a la incorporación de estos territorios al imperio romano, se desarrolló con gran pujanza a lo largo de toda la Edad Media y alcanzó su culminación a finales del siglo XIX y principios del XX con la industrialización de las minas. En definitiva, la historia de la explotación, transformación y comercialización del hierro es también la historia del País Vasco, y ha evolucionado a la par de la propia sociedad vasca convirtiéndose en una circunstancia totalmente intrínseca a la misma. La corta de la mina de Concha II y Bodovalle en Gallarta (Abanto y Ciervana) constituye el mayor y mejor conservado ejemplo de la epopeya minera del País Vasco (véase anexo I). La existencia de la corta de explotación a cielo abierto (donde por cierto se encuentra el lugar al aire libre situado a menor altitud en todo el País Vasco a 20mts. bajo el nivel del mar, y donde además se encontraba el antiguo pueblo minero de Gallarta) y de las galerías y cámaras subterráneas de la mina de Agruminsa, ha convertido en la actualidad a esta mina en un lugar de visita por parte de numerosos ciudadanos que se acercan a la Zona Minera para visitar el Museo de la Minería del País Vasco con el fin de conocer nuestra historia minera. Esta gran corta minera, resultado de la última explotación de hierro en el País Vasco, fue cerrada hace ahora 15 años, en junio de 1993, y su conservación, como parte importante de nuestro Patrimonio Cultural es una necesidad imperiosa en este momento. Su desaparición significaría una pérdida irremplazable para las generaciones actuales y futuras, por tratarse del último, mejor y más representativo testimonio de nuestra minería del hierro que ha llegado afortunadamente hoy a nuestras manos. En octubre del año 2003 la Asociación Cultural Museo Minero solicitó al Gobierno Vasco la inscripción en el Inventario General del Patrimonio Cultural Vasco de la mina de Agruminsa de Gallarta. Tras cinco años de espera infructuosa, en la que no se ha protegido bajo figura de protección cultural alguna este bien de interés cultural, ha llegado el momento de que el Gobierno Vasco se implique de verdad en la protección del patrimonio del hierro de Bizkaia. El momento es el adecuado además, porque es imprescindible para el Museo de la Minería la conservación de la mina de Bodovalle, mina para la cual se está desarrollando el proyecto de Parque Cultural de la Minería del País Vasco, para el que se han recaudado ya más de tres millones de euros, y que permitirá la puesta en valor de este patrimonio cultural de todos los vascos. Por lo tanto y con el fin de garantizar la adecuada conservación de esta parte importante del patrimonio minero y del Patrimonio Cultural Vasco y de permitir su puesta en valor mediante el desarrollo del Parque Cultural de la Minería del País Vasco, la Fundación Museo de la Minería del País Vasco / Euskal Herriko Meatzaritzaren Museoa Fundazioa con CIF G95157368, y domicilio a efectos de notificaciones en Museo de la Minería del País Vasco, 48500 Gallarta Bizkaia, SOLICITA a la Consejera de Cultura del Gobierno Vasco, al amparo de lo dispuesto en el Artículo 11 de la Ley 7/1990 de Patrimonio Cultural Vasco, la declaración de Bien Cultural Calificado con la categoría legal más oportuna (Monumento, Conjunto Monumental o Espacio Cultural), de la Mina de Agruminsa (mina de Concha II o Bodovalle) en Gallarta (Abanto-Zierbena). Se solicita que la declaración incluya como mínimo las zonas indicadas a continuación: 1. La totalidad de la Mina a cielo abierto conocida como "Corta". 2. Una parte significativa de las galerías y cámaras de la mina subterránea (en el anexo II se detalla las cámaras y galerías susceptibles de inclusión en esta declaración). 3. El castillete exterior de la mina. En Gallarta a 25 de enero de 2008. Fdo. Carmelo Uriarte Olano Presidente de la Fundación Museo de la Minería del País Vasco / Euskal Herriko Meatzaritzaren Museo Fundazioa.
Anexo IEl mineral de hierro, que ha sido siempre uno de los minerales más abundantes en la corteza terrestre, fue especialmente explotado en la Cornisa Cantábrica debido a la calidad de los minerales y a la abundancia de la madera como combustible. Pruebas de ello nos han dejado tanto los cronistas de otras épocas, ya en el siglo I d.C. Plinio el Viejo señalaba que junto al mar Cantábrico existía una gran montaña de hierro, como profesionales de la minería de la talla de Adán de Yarza o Ignacio Goenaga. La Zona Minera de Bizkaia abarcaba desde Basauri hasta Cantabria, aunque los yacimientos más importantes, tanto por su riqueza como por su extensión, se encontraban en los Montes de Triano. De hecho a finales del XIX y principios del XX se convirtieron en las minas de hierro más famosas del mundo, coincidiendo la gran explotación de los yacimientos de estos montes con la implantación de los hornos Bessemer, y llegándose a exportar mineral a los Estados Unidos. La privatización de las minas y la llegada de compañías extranjeras provocó la introducción de nuevas técnicas y la aplicación de unos criterios de trabajo de tipo capitalista, que incrementaron extraordinariamente la capacidad de extracción para responder a la demanda de la siderurgia europea. Durante las primeras décadas del siglo XX, las minas comenzaron a decaer, tanto por el agotamiento de los yacimientos más ricos como por el descenso de la exportación. Desde los años sesenta del siglo pasado las minas que sobrevivieron se dedicaron a abastecer solamente a la siderurgia local. Finalmente, en los años 90 se cerraron las últimas minas así como la empresa siderúrgica más emblemática: Altos Hornos de Vizcaya. AGRUMINSA y ALTOS HORNOS DE VIZCAYA AHV siempre estuvo muy vinculada a la minería, no sólo como cliente receptor de la materia prima, sino como propietario de explotaciones y promotor de investigaciones mineras. La minería extractiva de AHV se dirigía y producía por Agrupación Minera, AGRUMINSA. Esta agrupación fue creada en 1968: a la Orconera Iron Ore Ltd. (la Orconera), propiedad de AHV desde 1951, se le unieron la Alquife Mines & Railway Co. Ltd. (Granada) y la Cía. Minera de Dícido (Mioño, Cantabria) y, posteriormente, en 1971, otro de los gigantes de la minería vizcaína de todos los tiempos: la Cía. Franco Belga de Minas de Somorrostro (conocida como la Franco Belga). A título orientativo, baste decir, que la primera ya inauguró su ferrocarril en Vizcaya en 1877, y operaba en Cantabria desde 1867; y la última tuvo su ferrocarril operativo en Vizcaya en 1880, bastante antes de que se fundase la propia fábrica de Altos Hornos de Vizcaya en el año 1902. La Franco Belga producía entonces carbonato de hierro (siderita) en explotaciones a cielo abierto y anteriormente subterráneas. Este mineral es de ley más pobre que los óxidos de hierro y necesita, previamente a su introducción en el horno, ser calcinado o bien sinterizado. Su centro productivo estaba ubicado en la corta (mina a cielo abierto) Concha II próxima a Gallarta -de hecho el hueco hoy existente deja un vacío en el lugar que hasta los primeros años 70 ocupaba el pueblo de Gallarta antiguo-. Además tenía instalaciones de calcinación en Cadegal (Ortuella). El mineral era transportado desde la mina a la calcinación previa trituración, en un principio mediante una línea de baldes o tranvía aéreo y posteriormente y hasta el cierre de los hornos por ferrocarril subterráneo a través de un túnel de centenares de metros de longitud, y distribuido a los hornos de calcinación por medio de un tranvía aéreo (llamado también tren de baldes, muy conocidos y utilizados en la zona en otros tiempos). Por último tenía lugar el transporte por ferrocarril hasta Réqueta, en la ría, donde era embarcado hacia la siderurgia. AGRUMINSA a lo largo de su historia, se fue organizando en varios centros mineros regionales: - Centro de Vizcaya: Bodovalle y Matamoros. - Centro de Cantabria: Dícido y Orconera Santander. - Centro de Cehegín (Murcia). Abordaremos a continuación el Centro productivo de nuestro interés en Vizcaya: AGRUMINSA explotaba en Vizcaya carbonato de hierro (siderita) en la Mina Bodovalle (Ortuella-Gallarta), en la única mina subterránea del grupo en Vizcaya, y también extraía óxidos de hierro (oligisto, hematites) en hidróxidos (goethita, limonita) en la zona alta de la Arboleda-Matamoros (Trápaga). Estos minerales y sus variedades eran conocidos por sus nombres locales tales como rubio y chirtas, según sus características y su aspecto. Anteriormente se habían explotado otras variedades como la vena o el campanil, siempre óxidos más o menos hidratados de hierro. Las instalaciones mineras de la Orconera en Vizcaya se situaban en Bodovalle para el carbonato y en Matamoros para los óxidos. La administración residía en Luchana (Barakaldo), y también disponía de un gran embarcadero, con tres terminales. No obstante, desde los años 50 suministraba casi exclusivamente a AHV Por ello, una vez desechada la instalación de calcinado, esta empresa gestionó las primeras instalaciones de sinterizado de la fábrica. El Centro de Vizcaya fue el buque insignia del Grupo, y el que se mantuvo en producción hasta, prácticamente, la última colada de los Altos Hornos, en 1996. Y que, como ya se ha dicho, estaba compuesto por la totalidad de la Franco Belga y la parte mayor de la Orconera, la correspondiente a Vizcaya. El carbonato de hierro o siderita, se explotaba en este Centro de Bodovalle tanto en minería a cielo abierto como en subterráneo. La Corta de la Mina Concha II o Bodovalle. La explotación a cielo abierto, también llamada Corta, ya venía siendo trabajada por la Franco Belga pero fue entonces, tras la fusión con AGRUMINSA, cuando creció y paso a dar más de un millón de toneladas/año de mineral, además de mover otros cuatro millones de metros cúbicos (equivalentes a 7 millones de tns.) de estéril cada año, necesarios para liberar el mineral atrapado bajo la ganga. Con una plantilla de 150 hombres, y una maquinaria que entonces era lo último en tecnología y tamaño pudo darse esa producción a lo largo de más de una década, hasta su agotamiento. Hoy nos queda un hueco en forma de cono invertido, con una diferencia de cotas próxima a los 250 m y un diámetro medio de 500 m, con una impresionante escalinata de gradas, en cuya cota +52 nacería la entrada a la mina de interior. La mina subterránea de Bodovalle (Centro de Vizcaya) pertenecía en un principio a Orconera. Fue iniciada en 1961, siendo inaugurado su plano inclinado en 1963. La explotación se iniciaba mediante avance en galería en varios niveles, barrenando con martillo neumático a mano, y luego explotación de cámaras hasta dejar huecos de 13 m de ancho, 50 m de alto y 100 m de longitud cada uno. El avance de la galería en cada "pega" era de 1,5 m para una galería de 3 x 3 m (equivalentes a 8 m2). Los barrenos de explotación, verticales hacia arriba y hacia abajo, se realizaban con carro perforador, podían tener 20 m de longitud y cada voladura daba 3.000 toneladas, la producción de dos días. El material volado era cargado con palas sobre raíles a vagones de 10 toneladas. Cada convoy lo formaban una locomotora de baterías y siete vagones - este tipo de locomotoras era el indicado para no contaminar con escapes el aire del interior -. El mineral se descargaba en la trituradora de interior, y una vez machacado era evacuado al exterior mediante cinta transportadora. Así se obtenía una producción de 500.000 tn/año, con una plantilla de producción de 150 operarios, y otros 30 directos en mantenimiento. Esta forma de explotación continuó hasta 1976. Entre los años 1974 y 1976, se preparó una mina "nueva" con dimensiones 2 y 3 veces la anterior: de este modo, las galerías pasaron de 8 a 20m2 de sección, las cámaras de 13 a 25m de anchura, el ferrocarril fue sustituido por palas con motor diesel autotransportadoras, de perfil bajo para transitar por las galerías, capaces de cargar y transportar en un solo golpe de cazo 12 a 18 tn. y de subir pendientes superiores al 13%. La capacidad de ventilación se triplicó hasta los 150 m3/s de aire. Con tres palas de este tipo se podía triplicar la producción anterior y así se hizo posible el salto de 500.000 a 1.500.000 t/año, con una plantilla similar a la que había anteriormente. En las cámaras, de impresionantes dimensiones, se decía que cada una de ellas podía albergar la catedral de Burgos. En total en la mina subterránea se calcula que se construyeron en los más de 30 años de su vida, unos 60 Kms de galerías; estando la más profunda a 205 m por debajo del nivel del mar. La planta de concentración, diseñada para tratar 1,5 millones de tn/año, alcanzo los 2,2 millones. Fue siempre una instalación modelo, objeto de numerosas visitas, y en la que se pusieron en práctica diversos métodos para tratar de minimizar el contenido de los famosos "álcalis" en el mineral que tanto perjudicaba la marcha del Horno Alto. Con una plantilla próxima a las 70 personas consiguió estar tres años seguidos sin bajas por accidente. El Centro de Vizcaya llegó a tener una población laboral algo superior a los 700 trabajadores. Este Centro de Vizcaya fue el principal de todos los de AGRUMINSA, y el que se mantuvo en producción hasta su cierre en 1993. En resumen, tras la fundación de AGRUMINSA, esta empresa suministró a su matriz Altos Hornos muchos millones de toneladas de mineral a lo largo de 25 años. Con una plantilla máxima cercana a las mil personas (pertenecientes a los tres Centros de Producción), suministró más del 30 % del mineral que la fábrica necesitaba: casi 2 millones de toneladas anuales. La clausura de la explotación a cielo abierto de Gallarta en 1985, y de la subterránea de Dícido por AGRUMINSA a finales de 1986, anunció el irreversible declive de la actividad extractiva en la cuenca minera vizcaína. Pero su agonía se prolongó, tal y como hemos mencionado, hasta el 30 de junio de 1993, cuando el cierre por esta empresa de su pozo subterráneo de Bodovalle puso fin a todo un ciclo productivo de más de un siglo de duración, así como a una de las actividades productivas más características del País Vasco como productor de mineral y de hierro desde tiempos inmemoriales.
Anexo IIAdemás de la declaración de Bien Cultural Calificado de la totalidad de la mina a cielo abierto, la mina de Bodovalle y del castillete exterior de la mina, se solicita la inclusión de una parte de las galerías y cámaras subterráneas de esta. La parte de este entramado de galerías y cámaras que habría que incluir en la declaración comprende: - La bocamina (cota + 50). - La rampa general hasta la cota -110 (por esta rampa se accede a la cámara grande en la cota -60 y a la zona de talleres en la cota -110). - La cámara grande en la cota -60 (20m de machón x 25m de ancho x 50m de alto y 80m de fondo aproximadamente) en la mina nueva. - La zona de talleres en cota -110. - La cámara num. 3No Ex Sur de la mina antigua o vieja (cota -110) (12m de machón x 15m de ancho x 40m de alto y 50m de fondo aproximadamente) además del acceso entre el taller y esta. - El plano inclinado que comunica el taller con la parte superior de salida en la cota + 80 junto a las oficinas de Abra industrial actuales. Adjunto a este anexo enviamos los planos que ilustran de manera clara las zonas susceptibles de inclusión en la declaración Ver Plano |